Guía
Seis pasos para pasar de la caja cerrada a una pieza que sale bien. Con cualquiera de nuestras máquinas te lleva menos de una hora, y si te trabás en alguno, escribinos y lo hacemos juntos.
Sacá los separadores de espuma y los precintos que traban el eje: si prendés la máquina con los precintos puestos, forzás los motores. Fijate que estén la bobina de prueba, la espátula, el juego de llaves y la boquilla de repuesto.
La mayoría vienen casi armadas: son pocos tornillos y fichas. Apretá parejo pero sin pasarte, y revisá que la máquina no se hamaque sobre la mesa antes de seguir.
Todas las del catálogo nivelan solas: se elige la opción en la pantalla y la máquina palpa la cama. Hacelo con la cama en frío la primera vez y repetilo cada vez que la muevas de lugar.
Cortá la punta en diagonal, calentá la boquilla a 200 °C y empujá hasta que salga material parejo del color que cargaste. Si sale entrecortado, todavía queda algo del color anterior adentro.
Antes de laminar nada tuyo, imprimí el archivo de prueba que viene en la SD: está probado por Creality para esa máquina. Si eso sale bien, la impresora está sana y lo que falle después es del archivo o del perfil.
Instalá el laminador (Creality Print u Orca), elegí el perfil de tu modelo y empezá con algo chico y plano. Nosotros te pasamos el perfil que usamos, que es el que menos problemas da.
Si algo no sale
No pelees dos horas solo: mandanos un video de la pieza y del primer perfil de la impresión. La mayoría de los problemas se ven en los primeros diez segundos de video.